Porque Se Le Llama La Guerra De Los Pasteles

Sin embargo, algunos dueños franceses se vieron dañados durante la reorganización política de México; donde las sucesivas revoluciones habían afectado a sus negocios. Y en uno de los múltiples escenarios -según las cartas del embajador francés a su país-, el dueño de una pastelería en Tacubaya (Ciudad de México) padeció las gamberradas de un cuerpo de oficiales. El gerente de Francia, el barón Antoine-Louis Deffaudis, no se encontraba según con 2 de los productos que habían sido firmados entre México y España en los que se prohibía agredir un territorio pedido por un país amigo y concederle ciertos permisos “interesantes”. El diplomático volvió unos meses después acompañado de diez navíos de guerra, con la clara intención de llevar a cabo “entrar en razón” al gobierno mexicano. Tras fondear en frente de la isla de Sacrificios, cerca de Veracruz, Deffaudis amenazó con irrumpir territorio mexicano si México no cumplía las condiciones del ultimátum lanzado por los franceses, que vencía el 15 de abril de 1838.

Siempre he sentido una gran atracción por los nombre extraños que tienen ciertas cosas y entre ellos, los de las guerras. Todos conocemos peleas reconocidas, que acostumbraban a pasar a la historia por el nombre del rincón en el que se produjeron, como la Guerra de Trafalgar, la de Bailén, Las Navas de Tolosa, o considerablemente más últimamente la de Brunete o la de Stalingrado; eso es lo frecuente. Este, al percatarse del desembarco, reunió algunas fuerzas y entabló la pelea sin resultados terminantes para una u otra sección. Pero la belicosa ofensiva no se echó para atrás, por contra, Francia comenzó a requisar las naves mercantes mexicanas el 16 de abril de 1838 para generar una mayor tensión. Ejército.Una tarde de 1832 oficiales de Antonio López de Santa Anna, eligieron crear una celebración privada en un lugar de comidas de Tacubaya propiedad de un empresario francés de apellido Remontel. Imagen ilustrativa de la guerra de los pasteles.Los “causantes” de la guerra de los pasteles fueron oficiales de Santa Anna, quienes organizaron una celebración que prácticamente destroza el sitio de comidas y, aparte de esto, devoraron sus pasteles.

La Guerra Mucho Más Tonta De La Historia: De Este Modo Fue La Terrible Matanza Que Empezó Por Unos Pasteles

Lo que puede llegar a mudar una oración si suprimimos una palabra, en un caso así sencillamente un producto, de “guerra de pasteles” a “guerra de los pasteles”. En la primera de ellas a absolutamente nadie nos importaría formar parte y la segunda la libraron Francia y México en 1838. Éstos, desembarcan una columna de mil soldados y artillería e inician la invasión de tierra estable, en donde Santa Anna les se opone, logrando devolverlos hasta el puerto de Veracruz, pero los franceses hacen una férrea resistencia.

Aún pese a la valentía y el arranque bravucón de los mexicanos, no saldrían favorecidos a lo largo de la guerra; Santa Anna perdería una pierna y al final se tuvo que abonar una indemnización. En el final, el ultimátum venció, y tras la negativa del gobierno mexicano a abonar la indemnización pedida por los franceses, Deffaudis ordenó al almirante Bazoche que estableciese un bloqueo marítimo en los puertos de Veracruz y de Tampico, el que duró ocho meses. Al no cumplirse lo demandado, los franceses atacaron ese día la fortaleza de San Juan de Ulúa, ubicada en una pequeña isla en oposición al puerto de Veracruz. Aparte de esto, no asistió bastante que un ciudadano francés fuera fusilado en el puerto de Tampico, en Tamaulipas, en 1832, acusado de piratería. El Presidente Anastasio Bustamante rechazó cualquier indemnización, y menos una exageradamente alta para los daños causados. Este aumentó la cifra a 600,000 pesos, aduciendo que México debía a Francia varios préstamos que no se encontraba devolviendo.

Guerra De Los Pasteles

«En el último mes del año de 1838 Victoria volvió a resguardar Veracruz, convocado por Santa Anna a lo largo de la llamada Guerra de los Pasteles; la marina de guerra francesa había tomado Ulúa y tenía bloqueado el puerto. Victoria fue uno de los negociadores mexicanos que se reunieron con el comandante francés en Xalapa para obtener, el 9 de marzo de 1839, un convenio que ponía fin a las hostilidades», explicó Will Fowler en su obra «Mandatarios mexicanos, I». La situacion del repostero y otros muchos se convertieron en la explicación perfecta de la embajada francesa para reclamar a las autoridades mexicanas, la indemnización económica a los afectados y de paso, algunos permisos interesantes que el Gobierno les negó.

Los franceses estaban prestos a intimidar con plomo las intenciones del gobierno mexicano de no abonar por los daños a los elementos de sus connacionales. El dueño del establecimiento solicitó al gobierno mexicano una indemnización de 60 mil pesos por los estropicios hechos por sus hombres, pero este se negó. Francia envió un ultimátum al gobierno mexicano y los franceses abriesen fuego el 27 de noviembre de ese año hacia la fortaleza de San Juan de Ulúa, en Veracruz. Se le da el nombre de Guerra de los Pasteles merced a un inconveniente que surgió por el hecho de que ciertos oficiales del presidente Santa Anna abandonaron un restaurante que era dueño de un francés sin abonar la cuenta de los pasteles comidos, Remontel, el dueño, demandaba una indemnización de sesenta mil pesos. Sin embargo, ciertos dueños franceses se vieron damnificados durante la reorganización política de México; donde las consecutivas revoluciones habían damnificado a sus negocios. Y en entre los múltiples niveles -según las cartas del embajador francés a su país-, el dueño de una pastelería en Tacubaya (Ciudad de México) padeció las gamberradas de un cuerpo de oficiales.

USA se aprovechó de esta situación y en 1846, tomó medio territorio de México por la fuerza. Asimismo, en 1864, los franceses volvieron a irrumpir México, lo que exacerbó aún considerablemente más los inconvenientes del país. Más allá de que el nombre de esta guerra nos hace imaginar una gloriosa y entretenida guerra de comida, esta guerra, que sucedió entre 1838 y 1839, y que enfrentó a Francia y México fue un sórdido episodio de extorsión en todo el mundo. Asimismo, esta guerra sería la primera oportunidad que Francia ejercitaría su poderío militar contra un México recién independizado.

Comentarios Recientes

Louis Philippe envió una flota de diez navíos con la misión de denegar todos los puertos mexicanos en el Golfo de México, y de paso, capturar Veracruz, la joya de la corona. Por esta razón el pueblo mexicano llama a eta guerra con Francia la Guerra de los Pasteles. Lógicamente esta no fue la razón del conflicto, sino que surgió de una sucesión de problemas y encontronazos, que acabó en un enfrentamiento abierto.

Por El Hecho De Que Lleva Por Nombre La Guerra De Los Pasteles

Al no cumplirse lo demandado, los franceses atacaron ese día la fortaleza de San Juan de Ulúa, ubicada en una pequeña isla frente al puerto de Veracruz. Un año después, en Ciudad de México, un repostero francés demandaba 60,000 pesos por daños ocasionados a su local. Supuestamente, un grupo de oficiales de la policía se había comido sus pasteles sin pagarlos. Otros comentan que los uniformados estaban borrachos y que causaron muchos estropicios. Fue la primera intervención francesa en México, y tuvo graves consecuencias para el país estadounidense. Fue el abuso de un grandulón militarista sobre un país prácticamente recién nacido.

¿cuál Fue La Causa De La Intervención Francesa?

El embajador francés, regresa a Europa a recibir reglas y regresa al Nuevo Mundo acompañado por una flota de diez barcos de guerra, a cargo del Almirante Bazoche. No obstante, a pesar de haber sido los pasteles considerablemente más costosos de la Historia se llegó a la paz, para establecerse una relación amistosa entre las dos naciones. Y años después, la corriente de pensamiento que imperaba en Francia se transformó en el pilar más grande que sostendría el liberalismo mexicano de Benito Juárez, tras salir victorioso en la Guerra de la Reforma.